Nivel Enzimático

Por: Axel Arroyo

Primera de dos partes.

Dentro del diseño del programa de alimentación de 59 días de Trofoterapia, se considera fundamental determinar el nivel de enzimas vivas en el organismo, y esto no se indaga de manera cuantitativa, sino cualitativa; y ni siquiera a través de análisis de laboratorio, esto es a través de los hábitos alimenticios que vas adquiriendo en el día a día.

            Primero, ¿qué son las enzimas?

Son cadenas proteicas externas, contenidas en alimentos “vivos”, que al consumirlas que se entrelazan con otras cadenas formadas por el organismo para darse a la tarea de estar listas para la regeneración de tejidos en donde se necesite.

Desde la perspectiva bioquímica pueden entenderse como piezas de rompecabezas faltantes exactas, para formar, como arriba dijimos, material de regeneración que recupere al organismo tanto de enfermedades como del simple desgaste diario normal.

encima1

            ¿De qué me sirven?

Tener un aporte suficiente de enzimas garantiza salud en general. Visualiza tu cuerpo como un jardín o invernadero digamos, que al consumir alimentos o jugos enzimáticos, estos van a “plantar” en tu huerto interno toda una amplia gama de plantas, flores, frutos, árboles, cactáceas y más flora dentro de ti. Imagina un cuerpo así de fresco.

Ahora, sin ser alarmistas ni pro veganos, pero imagina de nuevo tu cuerpo cuando hay exceso en el consumo de carnes y alimentos procesados. ¿En qué te conviertes entonces? ¿En una alacena, en una bodega, en un refrigerador? ¿Puedes visualizarlo de nuevo?

Por un lado el Invernadero, colorido, lleno de aromas, uno que otro aleteo de pájaros, sensación de humedad, calorcito fresco… por el otro una nevera congelada, llena de carne, y la parte baja con todo el espectro de bebidas, cervezas, jugos, embutidos, quesos y restos de comida rezagados.

¿Qué eres por dentro?

Está analogía nos pone ante la reflexión de si estamos optando por una vida automática, -como aparato mecánico- conectado a fuentes externas de energía como la electricidad (entiéndanse como los estimulantes de la comida no enzimática). O somos como el invernadero, que goza de vitalidad natural; tanto solar, del agua, la tierra y el viento, y que sin duda perfila a una vida cíclica, armónica, lejos de las “reparaciones” que por garantía o fuera de ella pueden presentar todos los aparatos eléctricos.

 

AXEL ARROYO CABRERA
“La Salud está en tu Hogar
C. 2224-968094 (con WA)
CDMX: (0155) 4751-1300
facebook.com/axelarroyocabrera
Asesorías:
www.trofoterapia.com/registro
facebook.com/soytrofoterapia

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *